El costo económico de la vida (3era. Y última parte).

FASE 3: CONSOLIDACIÓN ECONÓMICA Y PLANEACIÓN DEL RETIRO.

En algunos años, el promedio de la población mexicana se encontrará transitando por esta etapa, que comprende desde los 45 y hasta los 65 años de edad. Como su nombre lo dice, está caracterizada por los frutos que la gente va cosechando tras haber “hecho su tarea correctamente” en la etapa anterior. Entre las principales características, mencionaremos las siguientes:

Se terminan de liquidar créditos hipotecarios y otras deudas de largo plazo ¡al fin!
Los hijos empiezan a abandonar el hogar tras alcanzar su independencia.
Si se tuvo la consciencia y la disciplina del hábito del ahorro, la persona ahora cuenta con un patrimonio

Si no se ha comenzado, este es el momento adecuado para ir conformando un ahorro para el retiro, sobre lo cual centraremos ahora nuestro análisis.

Es importante que tengas en consideración que, durante esta etapa, tendrás compromisos económicos un tanto diferentes a los que has tenido a lo largo de tu vida laboral, pues las necesidades, metas y compromisos también cambiarán, como un resultado natural de esta transición.

Lamentablemente, algunas personas no se dan la oportunidad de darse un tiempo, e investigar cómo se puede hacer un plan económico acorde a sus nuevas necesidades, y es ahí en donde empiezan los problemas, pues se dan cuenta de que su pensión no les rinde para sufragar todos los gastos que habrán de presentarse. Por desgracia, algunas personas se vuelven dependientes económicos de los hijos o de programas asistenciales del gobierno, dada la falta de planeación, lo cual los vuelve personas sumamente vulnerables a cualquier contingencia económica, lo cual conlleva a estados de depresión y enfermedad, muchos de los cuales se pueden evitar tomando las medidas necesarias. En general, podemos resumir en dos categorías los problemas derivados de una fallida planeación para el retiro:

La planeación es vital para poder predeterminar los nuevos desafíos que tendrás, lo cual implica que puedes anticiparte, mediante la disciplina en el gasto y el ahorro, a poder hacer rendir tu pensión, y poder mantener tu actual nivel de vida de la mejor manera posible, durante el tiempo que te quede de vida.
El retiro es la etapa en la que un trabajador, tras haber cumplido con los requisitos establecidos en las diferentes leyes de seguridad social, culmina su vida laboral activa. En esta etapa se deja de percibir un sueldo, y en cambio, se percibe un ingreso por concepto de jubilación, de acuerdo al régimen de ley al que el trabajador haya cotizado durante su vida productiva. Es también una etapa de consolidación de logros y esfuerzos por un trabajo desarrollado durante toda la vida, que debe estar llena de grandes satisfactores, nuevos proyectos, metas y actividades para seguir activos.

Llegar a la edad de la jubilación no quiere decir que se deje de ser productivo, simplemente existe una transformación en la manera de vivir la vida cotidiana. Al entrar al periodo de jubilación, podrás optar por continuar laborando de forma más relajada y menos demandante. El contar con unas finanzas saludables durante el retiro vital, por lo que, si no lo has hecho, te invitemos a que tomes cartas en el asunto y comiences a la brevedad. Si tus finanzas no te lo permiten, te sugerimos seguir los siguientes consejos que te ayudarán a sanear tu situación económica, y logra tener excedentes para el ahorro en cuestión:

Formula un presupuesto realista y apégate a él.
No realices compras compulsivas.
Evita las “grandes baratas”.
Compra sólo lo que puedas pagar en el momento.
Evitar un costo de vivienda demasiado alto.
No canceles tus seguros de vida y gastos médicos, son sumamente útiles.
Evita ser obligado solidario o fiador de un tercero.
No te asocies con personas con hábitos de consumo cuestionables, incluyendo parientes.
No hagas inversiones de alto riesgo sin saber de qué se trata el instrumento en cuestión.
Planea alternativas para reorientar tu gasto.

¿Por qué es importante ahorrar para el retiro?

Es en esta etapa de vida, donde justamente tienes que tener bien afianzado tu retiro, para evitar sobresaltos y cambios abruptos no solo en tu nivel de vida, sino en el de tu familia.
Para la mayoría de las personas, el retiro es una etapa difícil, llena de privaciones y carencias, que se traduce en dependencia económica hacia familiares y dependencias gubernamentales. La realidad es que esta situación se puede cambiar dramáticamente si aprendemos a planearla.

A continuación, te señalamos una estrategia para garantizar tu seguridad financiera durante tu jubilación, la cual contempla diferentes fuentes de ingreso. Así pues, los 5 pilares en los que descansa esta propuesta, son:

Ahorros: Algunas personas son sumamente previsoras y aprendieron desde la niñez incluso lo importante de desarrollar el hábito del ahorro. Si eres de esos afortunados, ¡enhorabuena!, seguramente ya tienes contemplada la necesidad de contar con ciertos recursos para tu vejez.
Bienes Raíces: Algunos de nuestros padres nos han enseñado que “no hay nada mejor que invertir en bienes raíces, para que el día de mañana vivas de tus rentas”. Quizá esto era completamente cierto en el México de mediados del siglo XX, e incluso a final del siglo, pero no ahora. Diversos factores han contribuido a que no exista ninguna garantía en el incremento de esta plusvalía, tales como: la inseguridad que ha aquejado a varias ciudades por todo lo largo y ancho del país; la escasez de servicios vitales, como el agua; la falta de vías de acceso (como el caso de Santa Fé), entre otras. Si nos vamos a la valuación de las rentas, el panorama no es mejor, ya que con tanta oferta de créditos hipotecarios, a tasas fijas y en condiciones favorables, muchas personas están optando cada vez más por comprar en vez de rentar, lo cual tiene deprimidas las rentas de ciertas localidades del país. Esto por no hablar del gran riesgo que implica el tener a un desconocido ocupando un bien de nuestra propiedad, lo cual puede acarrear diversos inconvenientes a la larga….De cualquier manera, aunque no es la mejor alternativa, una renta mensual suma a nuestra pensión.

Seguridad Social
Es un secreto a voces que las pensiones a cargo de la seguridad social y de las AFORES no es suficiente para preservar el nivel de vida de las personas durante su jubilación, sin embargo, es un ingreso a final de cuentas, y cuenta mucho para hacer frente a nuestra manutención e independencia económica. Dependiendo de la legislación aplicable para cada una de las personas, es importante que vayas revisando tu expediente electrónico y verifiques que todo esté en orden, en lo concerniente al número de semanas y salarios de cotización, a efecto de evitar contratiempos y sorpresas desagradables de último momento. Para poder potencializar tu pensión, es importante que te acerques a tu AFORE y preguntes acerca de los esquemas de aportaciones voluntarias. Hoy día, se ha flexibilizado mucho este esquema, facilitando la transferencia de recursos desde una cuenta bancaria, e incluso mediante depósito en tiendas de conveniencia. Aunque no lo creas, unos cuántos pesos hoy pueden implicar una diferencia bastante significativa dentro de varios años, así que manos a la obra.

Seguir trabajando.
En definitiva, para aquellas personas que “no hicieron su tarea a tiempo”, la única alternativa que les queda, antes de pensar en depender completamente de los hijos o el gobierno, es continuar trabajando tras haberse jubilado. De ninguna manera te decimos que esto sea indigno ni mucho menos, pero tienes que considerar que, una cosa es que sigas desarrollando alguna actividad productiva por gusto, por sentirte útil a la sociedad, y otra que lo tengas que hacer por necesidad, y probablemente a costa de tu propia salud.

Renta vitalicia
Hoy día, existe una gran cantidad de planes de ahorro para el retiro que cuentan con diferentes beneficios encaminados a preservar el poder adquisitivo del dinero, a prever algún estado de invalidez total y permanente y a obtener importantes beneficios fiscales antes y después de la edad de retiro. Es muy importante acercarte a tu asesor financiero, para que juntos analicen tus necesidades actuales y futuras, y puedas tomar la decisión que mejor te convenga. Ya sea a través de un seguro de vida para el retiro (artículo 185 de la LISR), que te permite, además de los beneficios antes señalados, preservar el poder adquisitivo de tu dinero (se hace en dólares o UDIS), o bien de un Plan Personal de Retiro (artículo 151 de la LISR), puedes ir creando un ahorro que te permita estar protegido durante el resto de tu etapa laboralmente activa, y disfrutar de una renta vitalicia que incluso puedes heredar (obviamente solo el saldo remanente que dejes al fallecer) a tu pareja, hijos o algún dependiente económico. A diferencia del arrendamiento de un bien inmueble, en donde tienes el gran riesgo de que el inquilino te destroce literalmente tu propiedad, o te llegue a quedar mal durante alguno o algunos periodos inclusive, o de plano tengas dificultad en poderlo rentar por cualquier situación, un instrumento financiero como los que acabamos de describir puede resultar ser tu inquilino perfecto, pues podrás tener la certeza de que puntual y oportunamente te depositará tu renta, con incrementos inflacionarios o acordes a la depreciación del peso no de manera anual, sino mensual.

Independientemente de la etapa de vida en la que te encuentres, te aconsejamos darte la oportunidad de tomarte un tiempo para planificar la siguiente etapa por transitar, considerando las nuevas necesidades y compromisos que afrontarás, para que te encuentres prevenido y disfrutes a cabalidad de la gran experiencia que significa estar vivo, dejando que el dinero, deje de ser un problema y se convierta, auténticamente, en un medio para conseguir muchas de las cosas que tú y tus seres queridos quieren y merecen.

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